Este es un análisis imprescindible de cómo las mujeres en Estados Unidos percibe la amenaza del crimen en su vida cotidiana y de cómo esta percepción determina su comportamiento. Esther Madriz enfoca su estudio en diversos grupos mediante entrevistas profundas para mostrar el daño que este temor puede causar en mujeres de edades y trasfondos socioeconómicos diferentes. Madriz aduce que el miedo mismo es un elemento poderoso para mantener a la mujer en una posición social dependiente y autolimitada. Al `vigilarse?a sí mismas, construyen un mundo restringido que conduce a situaciones de cada vez mayor subordinación: ser mujer significa ser vulnerable. Considerando la enorme atención que se da hoy al delito, a los derechos de las victimas y al uso de fondos públicos, el penetrante estudio de Esther Madriz es especialmente oportuno.