GORDILLO MONTESINOS ROBERTO HECTOR
El autor suscribe la idea de que la filosofía griega, la Biblia y el Corpus Iuris Civilis son los tres fundamentos de la cultura occidental. El Corpus Iuris Civilis es una compilación antológica del siglo VI d. C., cuyo núcleo, denominado Digesto, comprende parte del pensamiento jurídico clásico de la antigua Roma, el cual es en gran medida el sustrato originario de muchas codificaciones modernas de derecho privado, incluida la mexicana. La importancia del estudio del derecho romano va más allá de conocer los antecedentes remotos de los sistemas jurídicos neorromanistas, como el prevaleciente en México; dado el carácter jurisprudencial y casuístico del ideario jurídico latino de la etapa clásica, su análisis contribuye a la formación del criterio jurídico de quien inicia en la ciencia jurídica. En esta obra se ha privilegiado la exposición del derecho romano del periodo clásico, como un derecho científico, independiente y paradigmático que debe ejercer su benéfica influencia en la preparación del jurista en ciernes. Sin embargo, el libro también se refiere al derecho preclásico y a los ulteriores desarrollos de las instituciones jurídicas en los periodos posclásico y justinianeo. Asimismo, hace múltiples remisiones a las fuentes directas (jurídicas y literarias) del derecho romano, con el afán de inducir a la consulta de los textos latinos.