¿Es todavía admisible un diccionario de economía redactado por un solo economista? En la actualidad, la ciencia económica se ha extendido de tal modo y ramificado en mil especializaciones, que la interrogación adquiere un tono sumamente pesimista. Pero no hay duda de que el desafío merece ser recogido, porque representa una tentativa de mantener una visión unitaria de la economía, es decir de un conjunto en que tout se tient. Es la misma exigencia que se advierte en la medicina, cuando se tiene conciencia del riego de olvidar que el cuerpo humano es un organismo en que cada parte interactúa con las demás, a despecho de los especialistas. Desde luego la visión unitaria que aquí se auspicia no podrán menos que ser personal y, aun en el mejor de los casos, simplificadora, puesto que debe prescindir de una multitud de minucias que sólo tienen importancia para los especialistas, no para los demás.