En puebla el barroco apareció como un recurso de la libertad creadora en el trazo rebuscado que evade el vacío. Magníficamente, se manifiesta en la arquitectura, la música, la literatura y desde luego en la vida cotidiana. Así, desde sus orígenes la sensibilidad barroca impregno el ingenio y el sabor de la cocina poblana, quedándose para siempre entre nosotros.