El tarareo es uno de los sonidos más simples y, sin embargo, más profundos que podemos hacer. Si tienes voz y puedes hablar, entonces puedes tararear. La investigación y los estudios más recientes han demostrado que el tarareo es mucho más que un sonido autocalmante. A nivel físico, reduce el estrés, proporciona calma y mejora el sueño, disminuye el ritmo cardíaco y la presión arterial, y produce neuroquímicos poderosos como la oxitocina, la hormona del «amor». En esta completa guía sobre el tarareo consciente, Jonathan y Andi Goldman muestran que no es necesario ser músico o cantante para beneficiarse de las prácticas sanadoras del sonido: todo lo que necesitas es tararear.