• Alternativa sólida al «dejar llorar»: método gradual, empático y probado, con alta aceptación entre padres primerizos y sensibles.
• Estructura «todo en uno» por edades (0-5 años), con protocolos claros, listas de verificación y estrategias de mantenimiento.
• Cobertura de casos reales y situaciones especiales (colecho, viajes, TEA/TDAH, posparto), ampliando mercado y prescripción profesional.