Para evitar una guerra, me veo forzada a casarme con un monstruo.
Cautivador y atractivo. Cruel y despiadado. Kenzo, el iracundo rey de la familia mafiosa
Mori, es un demonio con el corazón de hielo y tan guapo que debería ser pecado.
Lleva años persiguiéndome.
Y ahora es mi nuevo marido.
Se supone que nuestro matrimonio terminará con la violencia entre la Bratva y la Yakuza.
Pero no tiene ni idea de que la auténtica guerra no ha hecho más que empezar.
Kenzo cree que le pertenezco.
Y yo creo que más le vale dormir con un ojo abierto.
Porque, aunque el enemigo empiece a dominarme cada noche en la cama y a cumplir mis fantasías más oscuras, en mi corazón se libra una batalla que jamás ganará.
Dicen que en el amor y en la guerra todo vale, ¿no?
Bueno, pues la nuestra acaba de empezar.