Enrique Dussel ofrece en Estética de la liberación la culminación de su obra filosófica. Tras pensar el ser, la ética y la política desde la exterioridad, el autor aborda la belleza como dimensión vital y emancipadora. Con un lenguaje filosófico claro y humanista, Dussel reflexiona sobre las artes —arquitectura, música, literatura, pintura, cine y danza— para mostrar su poder liberador. El arte, sostiene, no sólo representa el mundo, sino que lo transforma.
Esta obra póstuma se convierte así en un manifiesto en favor de la belleza como praxis de libertad y dignidad, donde la creación estética es también creación de futuro.