Noviembre, 1995. Dos meses después de que el último Wells saltara por la ventana del tercer piso (sin abrirla antes, por cierto), dos misteriosos europeos llegan a Point Bless (Virginia) para tomar posesión de Axton House. A. es el heredero inesperado; Niamh es la adolescente muda de peinado inconstante que él llama su socia o su guardaespaldas. A través de diarios, cartas y la más avanzada tecnología de los noventa, el factor sobrenatural relata su investigación del turbio suicidio de Wells, la sociedad que fundó y un “pasatiempo burgués” de proporciones globales. Todo ello mientras sufren terribles pesadillas, conviven con el fantasma local y, en general, disfrutan de su propia casa encantada.