El presente libro pone en evidencia que el ámbito notarial es un espacio de interacción económica y social, en cuyo eje rector se coloca el ejercicio de la autonomía personal; por lo cual la función notarial tiene un papel de intermediación entre el Estado y la sociedad. Así, la función del notariado se enmarca en una compleja relación de tipo personal, social, económica, jurídica y colectiva. En tal sentido, se considera oportuno plantear el entendimiento de que esa función, desde un punto de vista argumentativo y garantista, se proyecta hacia la defensa y protección de los derechos humanos y la seguridad jurídica.