Aprimera vista, Friedrich Nietzsche y Cesare Pavese nada tienen en común. ¡Y a pesar de todo! Ambos son huérfanos de padre. Ambos han crecido en un ambiente exclusivamente femenino. Ambos nunca consiguieron que las mujeres los amaran. Ambos son poetas. Ambos han tenido una corta vida, solitaria y conmovedora. Finalmente, ambos han escrito, y mucho, acerca de Turín, sobre su atmósfera tan perfectamente 'psicológica'.