Pahoétama es nieta del pescador de la aldea. Para heredarle su sabiduría, su abuelo consigue un permiso especial, pues las mujeres tienen prohibido pescar. Ahora ella es la “niña-niño”, la única capaz de lanzarse a las aguas en busca de peces y perlas brillantes. Sin embargo, cuando Pahoétama descubre que el tiburón Oana, dios de los mares, tiene cuentas pendientes con su familia, debe tomar una decisión muy peligrosa: viajar al Vientre del Mundo, un lugar mítico que le revelará algunos secretos de su pasado.