Nos encontramos frente a un libro sui generis 48 cartas de amor dirigidas a una mujer hermosa, cómplice de las aventuras de este ferviente y apasionado gourmet. Viajes, deliciosos platillos de todo el mundo, vinos y licores y, sobre todo, amor. “Una prosa ágil en donde todas las historias son amorosas”. René Avilés Fabila. Carlos Bracho es un viajero infatigable y eso le permite conocer a muchísimas mujeres… al final se vuelve una sola mujer” Ignacio Trejo Fuentes. “La mujer a través de los ojos de Bracho es redimida en un lenguaje que no necesita del escándalo”. Dionicio Morales.