La empresa además de ser responsable en generar valor económico agregado, debe desarrollar su capital humano, satisfacer necesidades de la sociedad (valor social agredado) y asegurar su permanencia en el tiempo. Lo anterior no excluye su responsabilidad ante el impacto que sus actos u omisiones tiene para su comunidad, sus proveedores, sus clientes o consumidores, sus trabajadores y el medio ambiente. Este hecho conocido como grandes empresas nacionales y multinacionales, o están en proceso de hacerlo, no siendo el caso en el ámbito de las medianas y pequeñas empresas (PYNE) preocupadas más de sobrevivir, sobre todo en sus primeros años de vida. Los autores basandose en la experiencia chilena, adaptaron para el caso mexicano un manual de RSE para la PYME que le permita paso a paso conocer y diagnosticar la situación particular de cada empresa, y a partir de ahí, elaborar acciones de RSE a través de un plan estratégico en donde la sociedad y la empresa salgan mutuamente beneficiadas. No se trata de filantropía, sino de una nueva cultura de hacer negocios basada en valores morales.