En verano de 1968, Chicago ardía, las calles se convirtieron en un campo de batalla donde los jóvenes se enfrentaron a la brutalidad de un estado decidido a silenciarlos. Mientras la Convención Nacional Demócrata intentaba proyectar una imagen de orden, afuera la policía y la Guardia Nacional sofocaban con saña las manifestaciones de miles de estudiantes, pacifistas y militantes del movimiento hippie. Estados Unidos estaba plena crisis social y política, al borde del colapso; Martin Luther King Jr. Y Robert Kennedy habían sido asesinados, la guerra de Vietnam consumía la esperanza de una generación y la represión era la única respuesta de un sistema que se desmoronaba. En Miami, los republicanos proclamaban a Richard Nixon; En Chicago, los demócratas apostaban por Hubert Humphrey. Norman Mailer, testigo de aquellos días, con su característico estilo descriptivo, narra el suceso de las convenciones, a los candidatos y su entorno. Porque en aquellas noches de sangre y consignas, Estados Unidos no solo elegía a los candidatos para la próxima presidencia, sino también el tipo de nación que estaba dispuesto a ser. Para entender 1968 en Estados Unidos, tienes que leer a Mailer.