Introducir mindfulness en la vida de nuestros niños y adolescentes es el mejor regalo que podemos brindarles.
Esta técnica desarrolla la inteligencia emocional, aumenta la felicidad, alimenta la curiosidad y el compromiso, reduce la ansiedad y canaliza las emociones complejas y las experiencias traumáticas. Independientemente de cómo lo practiquemos, ofrece el don de la calma y la claridad cuando llegan tiempos difíciles, algo que inevitablemente sucederá, más allá de lo firmemente que intentemos proteger a nuestros hijos.
Mindfulness para padres e hijos es la guía definitiva para que madres, padres y educadores empleen las herramientas de la atención plena y puedan criar niños seguros y felices, con resiliencia.