La virtud de Roy Berocay es traer esa historia a la secundaria de la esquina. Sebastián quiere formar una banda de rock con sus compañeros y lo logra: Ricardo canta, Nico toca el bajo, Eliana la batería y él la guitarra. Con gran sensibilidad el autor nos presenta sus personajes inmersos en un mundo real y nuestro, pero no exento de ternura y contradicciones.