Durante los tres últimos años, un gran número de informes estatales, profesionales e institucionales han planteado la necesidad de la reforma educativa en Estados unidos. Se pretende lograr con ello un cambio institucional que responda y refleje ciertas transformaciones ocurridas en las condiciones sociales, económicas y culturales estadounidenses. No obstante, considerar las propuestas de reforma como proyectos o planes de acción objetivos y desinteresados equivaldría a oscurecer la importancia social y las implicaciones políticas del discurso.