Patrick Henry Hughes nació con un desorden genético extremadamente raro: sus brazos no pueden estirarse, sus piernas nunca le servirán para caminar, y, lo que es más sorprendente aun, es ciego – nació sin ojos. Sus padres nunca abandonaron la esperanza de darle a Patrick Henry todas las opciones posibles que contribuyeran a mejorar su estándar de vida y mantuvieron la determinación de que su hijo crecería hasta llegar a ser el mejor ser humano que él pudiese ser. Sin embargo, a pesar de todas sus expectativas, nunca esperaron que, a la temprana edad de nueve meses, Patrick los sorprendiera con un acto extraordinario: tocar piano. Desde ese momento tan especial Patrick Henry comenzó a desarrollar una habilidad excepcional hacia la música. En Potencial sin límites, Patrick Henry -ya de 20 años de edad- y su padre Patrick John Hughes comparten la increíble historia de cómo han desafiado su discapacidad a lo largo del camino -en contra de todas las probabilidades- y revelan las lecciones de optimismo que han aprendido durante su trayecto. Esta no solo la vida de Patrick Henry, sino también la conexión entre un padre y su hijo que nos demuestra como con fe, perseverancia y amor incondicional es posible lograr casi cualquier meta.