Hay un pacto secreto con la muerte en esta danza de María del Carmen Huerta, la rubia protagonista de estas páginas que, sin importar que proceda de una familia acomodada, se entrega por completo a la música y a la decadencia. Es la muerte dulce de las celebraciones: el paisaje, los afectos, la noche, la niñez que huye, la adolescencia triunfal, el rock n' roll, los Rolling Stones, la salsa, las drogas... Es, también, una iniciación al descubrimiento de una ciudad colombiana -única, mágica e irrepetible- llamada Cali.