Desde hace algún tiempo, la resiliencia suscita un vivo interés por parte de profesionales de ámbitos cada vez más diversos, desde los asistentes sociales, los psicólogos y psiquiatras, los pediatras o los educadores sociales de menores, hasta los cuidadores de minusválidos, los gerontólogos, los pedagogos y filósofos especializados en ética. El cambio revolucionario que el criterio de la resiliencia está produciendo consiste en ver de otra manera a todos aquellos que tradicionalmente se consideraban como " casos perdidos " " desvalidos ", o " marginados " por circunstancias adversas. Apostar por la resiliencia significa animar en las personas la fuerza de sobrellevar situaciones destructivas y reconstruir la capacidad de autoestima. Despertar la convicción de que es posible superar traumas y luchar por una vida digna son las pautas que definen el trabajo de ayuda basado en la resiliencia.