La preparación del profesor José M. Rico como jurista y criminólogo le permite ahondar tanto en el análisis de la naturaleza de las sanciones penales, como en el estudio de la política criminológica. Su libro destaca los factores determinantes de la sentencia y los divide en cuatro tipos diferentes: objetivos unos, subjetivos otros, unos relacionados con la administración de la justicia y, finalmente, los de carácter social. Señala con certero juicio cómo “el juez necesita, para individualizar la pena adecuadamente, disponer de un amplia y veraz información sobre la personalidad del reo y si historia vital”, para evitar en lo posible que la pena, ese mal generalizado, modifique y empeore la condiciones de vida del reo. El autor señala con precisión que no hay pruebas del valor intimidante de la pena y que incluso ésta puede llegar a convertirse en poderoso instrumento criminógeno.