La prosperidad tiene que ver con un alegra vínculo con lo sagrado, con la fuente misteriosa que rige la vida; definitivamente, es un asunto mistérico. El momento crítico que vive nuestro mundo provoca que las emociones negativas que danzan por ahí se contagien de manera muy fuerte e inhiba la experiencia de abundancia. Habrás escuchado una y otra vez: ´´qué mal está todo´´, ´´hay una terrible crisis económica´´, y un larguísimo etcétera de expresiones terribles que sólo llenan de nubes el panorama. Sin embargo, esas situaciones difíciles no se deben a la falta de elementos físicos de riqueza, sino que son el resultado de pensamientos mal dirigidos, de niveles de conciencia no desarrollados. Y es que...