Cuando Ratona se muda a vivir con Ratón, se da cuenta de que su vida no es como ella esperaba…
Ratón comienza a decirle cosas extrañas:
-¿No llegas muy tarde?
-¿Tienes algo que ocultarme?
-Ponte esto, ¿no quieres estar guapa para mí?
Ratona intenta dialogar, pero Ratón siempre responde:
-Lo hago por ti, Ratona. Dime que eres solo mía.