La Unión Europea, o la Comunidad Económica Europea como se le denominó en un inicio, surgió de las cenizas de la segunda guerra mundial; tratando, entonces como ahora, de garantizar la paz y la prosperidad. A principios de este milenio, la UE constituye el marco económico, jurídico y político en el que veintisiete Estados miembros manifiestan -bajo la integración y cesión de soberanías- una misma voluntad de realizar un porvenir común, un destino compartido. En el curso de su no tan breve historia, esta organización se ha desarrollado extraordinariamente, tanto desde el punto de vista geográfico como desde el punto de vista político e institucional. La integración de estos países sigue evolucionando y adaptándose de manera imparable. Sus expectativas y exigencias no son las mismas desde su origen hasta la actualidad, ante el debate y las dudas que suscita la posible aprobación de la Constitución Europea. La diferencia es impresionante y el objetivo final difiere del original en ciertos aspectos. De ahí el interés y la motivación de esta obra que explora el panorama de la evolución europea en el siglo XX y en los inicios del siglo XXI, a través de sus tratados constitutivos.