La experiencia docente de más de treinta años explicando tanto la Parte General, como la Especial del Derecho penal, y especialmente la materia más elaborada del mismo, la Teoría General del Delito, me han llevado al convencimiento de que, sin menospreciar la importancia del estudio de otras obras más ambiciosas y mejor informadas, es necesario, aunque sea como Introducción a las mismas, que el estudiante conozca en una primera fase primero los conceptos básicos, que le ayuden a entender después en una segunda fase, si así le interesa o se lo exigen, otras cuestiones más complejas y difíciles. Ésta es una tarea que considero especialmente necesaria, cuando además en algunos Planes de Estudios, conforme a las directrices del Plan de Bologna, se le da a esta asignatura carácter cuatrimestral y apenas se le pueden dedicar a su enseñanza más de unas semanas de clases.